Las misiones arqueológicas francesas [fr]

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Desde hace 70 años, el ministerio francés de Asuntos Exteriores trabaja en este sentido, garantizando que las investigaciones que se llevan a cabo son duraderas y de gran calidad, y renueva constantemente su apoyo a los equipos a los que acompaña sobre el terreno en todo el mundo. Con ocasión del 70 aniversario de la Comisión de Excavaciones y de la Conferencia Internacional de Abu Dabi sobre Patrimonio en Peligro, que copresidirá Francia, el 2 de diciembre, hemos querido resaltar este compromiso y compartir los frutos de los años de trabajo de los hombres y mujeres que conforman las misiones sobre el terreno.
Cada viernes, durante siete semanas, descubra los retos y los objetivos de las misiones arqueológicas francesas: la transferencia de conocimientos y de competencias entre socios, la formación de jóvenes investigadores, la contribución francesa a las tecnologías de punta, así como la adaptación de las misiones frente a los nuevos desafíos del mundo contemporáneo para preservar los yacimientos en zonas en crisis y su rehabilitación tras los conflictos. También trataremos de la participación de las misiones francesas en algunos descubrimientos de gran importancia, como el hombre de Toumaï en el Chad, y misiones emblemáticas, como Angkor en Camboya o Petra en Jordania.

Diplomacia y arqueología: un dispositivo único - una relación histórica

Desde mediados del siglo XIX, se ha forjado una relación estrecha entre la arqueología, una disciplina que ha inventado en parte Francia, y la diplomacia. El interés de los diplomáticos por la arqueología se puso de manifiesto a partir de 1843, cuando los cónsules de Francia en Mosul, Paul-Emile Botta y Victor Place, descubrieron el yacimiento de Jorsabad. En 1877, fue el cónsul de Francia en Basora, Ernest de Sarzec, quien excavó el yacimiento sumerio de Tello.

Este proceso continuó hasta pasada la Segunda Guerra Mundial, cuando se reforzó este vínculo con la creación, bajo el impulso del general de Gaulle y del arqueólogo Henri Seyrig, de la Comisión Consultiva de Investigaciones Arqueológicas Francesas en el Extranjero, la «Comisión de Excavaciones».

Este organismo reúne a los mejores especialistas de las zonas geográficas y de las épocas implicadas para evaluar anualmente la calidad científica de los proyectos de investigación y definir las grandes orientaciones científicas que se han de seguir en el extranjero. Así, en 2016 160 misiones fueron financiadas en los cinco continentes, entre ellas 12 proyectos dirigidos por jóvenes arqueólogos, lo que demuestra el relevo generacional de los equipos.

Las misiones arqueológicas, desplegadas en más de 70 países socios en todo el mundo, generan una cooperación científica y universitaria intensa, mediante la concesión de becas, la creación de una red de investigación internacional y la integración de un gran número de investigadores locales en las excavaciones. Se crean equipos multidisciplinarios e internacionales en todo el mundo, en investigaciones conjuntas sobre el terreno.

La arqueología francesa, que goza de un reconocimiento internacional por la calidad de su producción y por su capacidad de innovación, pero también por su capacidad para fomentar el diálogo con los países anfitriones, se presenta como una baza diplomática especialmente pertinente en un contexto de globalización de los intercambios y de aumento del peligro para lugares señalados de la civilización, tanto por la acción del hombre como por el clima. Las colaboraciones que se establecen sobre el terreno en este ámbito, y que se inscriben en el largo plazo, permiten a veces mantener el diálogo o retomarlo independientemente de las evoluciones políticas del país anfitrión.

publié le 08/12/2016

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